Hugo Cabrera, Santiago Ajquil – Alabanza Elim Central 1991
Hugo Cabrera y Santiago Ajquil: Alabanza Elim Central 1991
La música y la alabanza tienen el poder de unir corazones y llevar consuelo a las almas. En 1991, durante una inolvidable ministración en el Hotel Ritz Continental de la Ciudad de Guatemala, Hugo Cabrera y su equipo del grupo de alabanza de la Iglesia Elim Central nos regalaron un momento que ha perdurado en el tiempo. Con la participación de talentosos cantantes como Santiago Ajquil, Debora de Ajquil, Willy Cotton, Edna de Cotton y Mari Hidalgo, esta experiencia fue más que una simple presentación; fue un acto de devoción y entrega al Señor.
La música que se creó en este evento no solo resonó en el hotel, sino que también ha tocado vidas a través de las décadas. La canción «Aleluya, cántale al Señor», interpretada por este grupo, se ha convertido en un himno de alabanza para muchos creyentes. Acompáñame a explorar más sobre este significativo evento y conoce cómo el legado de estos líderes continúa inspirando hoy en día.
Video:

La unión de talentos en un solo lugar
La semana en que se llevó a cabo la ministración, la atmósfera en el Hotel Ritz Continental fue electrizante. Los asistentes no solo buscaban una experiencia religiosa, sino también un momento para conectarse espiritualmente a través de la música. El liderazgo de Hugo Cabrera, reconocido por su pasión y dedicación, fue fundamental para este evento. Junto a Santiago Ajquil, su energía y entrega se tradujeron en un ambiente de adoración sincera.
Estos dos líderes, junto a su equipo formado por voces excepcionales, lograron crear un espacio donde cada nota musical y cada letra parecían llevar un mensaje directo del cielo. La combinación de los diversos estilos y voces de los integrantes del grupo enriqueció la experiencia, permitiendo que cada asistente se sintiera parte de algo más grande.
La repercusión de «Aleluya, cántale al Señor»
La canción «Aleluya, cántale al Señor» no es solo una melodía; representa el clamor de corazones que buscan alabar al Creador. Desde su presentación en 1991, esta canción ha estado presente en numerosas congregaciones, sirviendo como un himno que llama a la adoración.
La letra de la canción invita a dejar atrás las preocupaciones del día a día y elevar una alabanza pura al Señor. Es un recordatorio de que, a pesar de las circunstancias, siempre hay razones para alabar. La canción se ha vuelto un recurso vital en numerosas iglesias, resonando en los corazones de quienes buscan fortaleza, esperanza y conexión con Dios.
Hugo Cabrera: Un líder nato
La figura de Hugo Cabrera destaca no solo por su talento musical, sino también por su capacidad de liderazgo y su pasión por la alabanza. Desde joven, Hugo ha tenido el deseo de servir y ministrar a través de la música, llevando el mensaje de amor y esperanza a través de sus interpretaciones. Su influencia se ha sentido no solo en Guatemala, sino en muchos países de Latinoamérica.
Hugo ha sido mentor de innumerables músicos y cantantes, ayudándolos a encontrar su voz y propósito en el ministerio. Su dedicación es un ejemplo vivo de cómo la música puede ser un vehículo para el mensaje divino. A lo largo de los años, ha participado en numerosos eventos y ha colaborado con diversos artistas, siempre buscando exaltar el nombre de Jesús.
Santiago Ajquil: Uno de los pilares de la alabanza
Por su parte, Santiago Ajquil ha sido una interpretación fundamental en el grupo de Alabanza de la Iglesia Elim Central. Con una voz que emociona y un espíritu que inspira, Santiago ha llevado su pasión por la música a cada rincón donde canta. Su devoción y entrega son reflejos de su fe, y su participación en eventos como el de 1991 es prueba de su compromiso con la música cristiana.
Santiago, junto con su esposa Debora de Ajquil, ha dejado huella en la comunidad cristiana. Juntos, han trabajado en el desarrollo de nuevas generaciones de ministros de música, promoviendo la alabanza como una forma de culto y adoración a Dios.
Las Enseñanzas que perduran
Lo que aprendemos de este evento de 1991 es que la música tiene el poder de trascender el tiempo. Un acto de alabanza puede marcar un antes y un después en la vida de una persona. La combinación de talento, devoción y el deseo de servir a Dios son elementos que continúan inspirando a muchos a seguir este camino.
Si bien han pasado años desde aquella noche mágica en el Hotel Ritz Continental, el mensaje de alabanza se mantiene vivo. Los vídeos de la presentación, como el que te compartimos anteriormente, son testimonios que nos conectan con momentos de alegría, comunión y entrega a Dios.
Reflexiones finales
Asistir a la ministración de Hugo Cabrera y Santiago Ajquil en 1991 es recordar que la alabanza nunca pasa de moda. En cada rincón de Latinoamérica, la música sigue siendo un recurso de sanación, conexión y adoración. La importancia de este evento radica no solo en su contenido musical, sino en el mensaje de fe que se transmite a través de cada acorde y cada letra.
Invitamos a todos los que han sido tocados por este evento a compartir sus experiencias o a unirse a una congregación local para seguir alabando juntos. Si todavía no has tenido la oportunidad de escuchar «Aleluya, cántale al Señor», te animamos a buscarla y permitir que su mensaje penetre en tu corazón. ¡La música de la alabanza siempre está a un canto de distancia!
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